La selección de fútbol de Samoa Estadounidense hace unos diez años jugó frente a la selección de Australia y perdió 31 a 0, en la que creo es la mayor goleada de la historia de partidos de selecciones de fútbol, y está última en el ranking de FIFA. Ahora imagínense esta situación: Samoa Estadounidense viene a jugar al Estadio Centenario frente a la selección uruguaya y le gana por 25 a 0… Los calificativos serían cosas como: “un desastre monumental”, “catástrofe total”, “una reverenda mierda”, “Uruguay mostró al mundo lo peor de lo peor”, y muchas otras cosas que no podrían reproducirse…

Pues bien, esa misma sensación de perder por esa goleada catastrófica es lo que me produjo ver el logo y la mascota del actual Sudamericano Sub-15 de Fútbol, a los cuales se le podrían aplicar todos los calificativos mencionados anteriormente y todos los que no se pueden reproducir. Ni siquiera da para analizarlos ya que no soportan el más mínimo estudio gráfico, no hay por dónde “agarrarlos”.

Sudamericano Sub-15
Sudamericano Sub-15

Y me dirán que el concurso realizado tenía una edad tope de 15 años, y es cierto, pero no es un justificativo. Está claro que los gurises que hicieron esas cosas no tienen la culpa y por eso ni siquiera los voy a nombrar, la cosa no pasa por ahí. El tema pasa por la denigración del diseño gráfico una vez más (y van…), pasa por los organizadores al equivocarse de entrada en dejar en manos de aficionados sin ninguna experiencia un trabajo profesional que requiere experiencia y/o formación. En todo caso, si querían hacerlo con menores de 15 años por el evento en sí, no se debería haber hecho un concurso abierto ya que los resultados era evidente que serían muy malos, por ejemplo, podrían haber organizado talleres con especialistas que guiaran a los chicos, al menos para pulir en algo la basura…

El tema pasa, también, porque los organizadores (el Ministerio de Turismo y Deporte y la Asociación Uruguaya de Fútbol), una vez más, mean fuera del tarro y seleccionan como jurado de un concurso de diseño gráfico a cuatro personas que NO son diseñadores gráficos: Carlos Paez Vilaró (pintor), Adolfo Sayago (pintor), Fernando Oliveri (pintor), Gabriela Acevedo (pintora). Cuatro pintores, algunos muy famosos, que están avalando con su nombre lo elegido, y que a vista de los resultados está claro que de diseño gráfico no saben un comino, pero igual les da el rostro para evaluar sobre el mismo… “se igual” ¿no? …vamo arriba la celeste, bo!… aunque, a decir verdad, esta vez la celeste perdió 25 a 0 con Samoa Estadounidense…

Y para terminar con tantas pálidas, les dejo algo de muy buen humor uruguayo, la representación de la mascota en la ceremonia de lanzamiento del sudamericano, al menos yo cuando la vi no podía parar de reírme :)

Sudamericano Sub-15

Entrevista a la diseñadora holandesa Irma Boom en la que habla sobre sus diseños de libros (en holandés con subtítulos en inglés).

visto en Graphic Design Info

Cuatro videos sobre diseño gráfico creados por la gente de Experimenta, con entrevistas a Manuel Estrada, Felipe Taborda y José María Cruz Novillo.

Estaba una vez en un programa de TV con David Saskin, aquel sobre ¿Qué es la Publicidad”. Y unos tipos de Jay Walter estuvieron como cinco minutos hablando sobre Marketing, esto y aquello… Yo no sabía de qué demonios hablaba y entonces me dijo:

“George, ¿por qué pones caras raras?”

Dije, “David, creo que estos dos tipos están en otra profesión distinta”

Y dijo: “¿Qué crees que es la publicidad?”

Bueno, creo que la publicidad es gas tóxico. La publicidad te debe hacer trizas, atragantarte, dar escalofríos y quizá que te desmayes al verla.”

Palabras tomadas del documental “Art & Copy” que recomiendo ver, y que corresponden a George Lois (New York, 1931), famoso director de arte en el campo publicitario y también en el editorial, muy recordado por sus tapas de la revista Esquire.

tapas revista Esquire
Las 50 cosas que todo estudiante de diseño gráfico debe saber

Recopilación realizada por Jamie Wieck de las 50 cosas que todo estudiante de diseño gráfico (y también diseñadores) debería saber al empezar a trabajar. En Designals hicieron una traducción a nuestro idioma. Algunas de ellas me recordaron al Manifiesto Incompleto de Bruce Mau que publicáramos hace varios años y que siempre es bueno tener presente.

Las 50 cosas que todo estudiante de diseño gráfico debe saber
Las 50 cosas que todo estudiante de diseño gráfico debe saber

Lo del logo de ANTEL que mencionamos en el post anterior lamentablemente no es una excepción, los casos de mal diseño se repiten, y no solamente en el Uruguay, es algo que podemos constatar también a nivel internacional, ver cómo hubo en estos últimos años un deterioro, un retroceso, en la calidad del diseño gráfico, especialmente en aquellos trabajos más notorios o visibles, y que estoy convencido, la cuestión no pasa porque no existan diseñadores capaces de hacer buen diseño, sino más bien, porque a partir de la popularización de la tecnología, de la difusión del “vale todo” del posmodernismo, entre otros factores, el diseño fue colonizado por una serie de no-especialistas, que con un buen soporte de su verborragia venden sus espejitos de colores a aquellos que toman las decisiones, y como buenos indios cambian oro por cuentas de colores, y lo peor es que muchas veces, el oro no es del cacique de turno sino de toda la indiada.

Entre esos otros factores, está el de la colonización intelectual en nombre del trabajo interdisciplinario mal entendido y que Luis Cláudio Portugal de Nascimento desarrolla en el artículo “A multidisciplinaridade imprescindivel e a multidisciplinaridade desfuncional na prática e no ensino do design”, en donde plantea cómo, al igual que existe un colesterol bueno y uno malo, existe una multidisciplinariedad positiva y otra negativa.

La multidisciplinariedad positiva, aquella surgida en los años 50, especialmente a partir de las propuestas de Tomás Maldonado y la escuela de ULM, tiene que ver con el aporte de diferentes profesionales al mundo del diseño, pero desde sus propias especialidades, el verdadero trabajo interdisciplinario, en donde cada uno aporta de lo que sabe, de su propia área de conocimiento.

“Esta visión de la multidisciplinariedad permite el establecimiento de diálogos, trasposiciones, fertilizaciones cruzadas, analogías, comparaciones, reglas de tres, paralelos y triangulaciones entre un campo de conocimiento y otro. Se puede innovar en diseño, a partir, por ejemplo, de la siguiente ecuación conceptual: ‘¿este determinado avance, oriundo de este determinado campo de conocimiento, es para este mismo campo, así como es para el campo del diseño?’ Y, entonces, muchas veces, oportunidades paralelas son brillantemente vislumbradas.”

El segundo tipo de multidisciplinariedad que plantea Luis Portugal es el negativo, que empieza a imponerse en los años 90, en pleno auge del posmodernismo, y que tiene que ver con una intromisión directa en el mundo del diseño, en sus tomas de decisiones y realizaciones, de una serie de no-profesionales que han colonizado el diseño.

El diseño gráfico como profesión relativamente nueva, especialmente como conglomerado activo y participativo en el medio, a diferencia de otras profesiones que saben “venderse” mucho mejor (incluso en Uruguay sin una ADG que se enfrente a esa problemática) sumado a la propia forma de ser de la mayoría de los diseñadores gráficos, hace que el diseño ceda ante la presión que moldea “de fuera para dentro sus identidades. Tal presión ejercida de fuera para dentro termina en travestir y desconsiderar la dimensión epistemológica, ontológica y metodológica del diseño, su caudal constituido de conocimiento, su marco teórico y sus otras referencias idiosincrásicas que le confieren identidad y sentido.”

“Esta forma de multidisciplinariedad deja, entonces, de ser de asistencia, propositiva y auxiliar para volverse impositiva, irrespetuosa, inculta y abusiva. Una concepción como esta de multidisciplinariedad aplicada al diseño no considera, fundamentalmente, la dinámica naturalmente endógena del proceso orgánico de desenvolvimiento del campo. De manera exógena, pretende adaptar las características del campo del diseño a las características de los campos de donde emanan los forasteros recientemente radicados, desfigurándolo y de esa manera, empobreciéndolo paulatinamente. Si la primera acepción de multidisciplinariedad incorpora virtudes al campo que recibe sus influencias, la segunda modalidad cristaliza vicios, oscurantismo y equívocos.”

Esta colonización del diseño realizada por no-especialistas o neo-especialistas, cuando se da en gran número, especialmente en aquellos trabajos más visibles, llamativos o importantes, genera un claro deterioro de la calidad del diseño, “ocurre un lamentable emparejamiento hacia abajo”, como dice Portugal.

“Neo-especialistas (por más persuasivos, seductores, poéticos, refinados y sofistas que algunos parezcan ser, reconociéndose en varios de ellos tales dotes exquisitas de proezas verbales) no poseen ascendiente, calificación, ni competencias conceptuales y técnicas intrínsecas para discutir de igual a igual con autoridades especialistas sobre la naturaleza y la pedagogía de la especialidad en cuestión.”

Todas las citas fueron tomadas del artículo ya mencionado, “A multidisciplinaridade imprescindivel e a multidisciplinaridade desfuncional na prática e no ensino do design”, escrito por Luis Cláudio Portugal de Nascimento y publicado por “design in artigos

Entrevista (en dos partes) al diseñador gráfico mexicano Alejandro Magallanes, realizada por Amarillo Centro de Diseño:

Felipe Taborda

…a todos los alumnos a los que les doy asesoría les digo que la tecnología les impide pensar. Todo se tiene que pensar antes.”

En La Jornada Jalisco presentan una buena entrevista al famoso diseñador gráfico brasileño Felipe Taborda, “autor de miles de afiches, carátulas de discos y del diseño del periódico O’Globo, curador de eventos de su rubro y el único latino considerado en un volumen que editó Taschen sobre los cien mejores diseñadores del mundo”.

Un diseñador se debe nutrir de cultura, la cultura general es importante para percibir todas las cosas. No hay nada más aburrido que un diseñador que sólo habla de diseño”.

Milton Glaser

Lo que es verdaderamente aterrador es el nivel en el que la mentira ha llegado a considerarse aceptable en nuestra vida pública. No estoy seguro de cuándo fue que la idea de «ensalzar» reemplazó a «mentir», pero es un indicador de cómo el lenguaje se ha vuelto una forma de desviar y torcer la realidad.

En un post anteriorpublicábamos los doce pasos para ir al infierno de Milton Glaser, ahora gracias a Foroalfa contamos con otro estupendo texto de Don Milton que retoma y amplía lo anterior.

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