Poco después del desembarco de los Treinta y Tres Orientales en 1825 y del inicio de las campañas que llevarían al nacimiento de la República Oriental del Uruguay, con la declaratoria de la independencia un día como hoy de hace 185 años, iban a funcionar en el territorio libre tres imprentas, las primeras imprentas instaladas fuera de Montevideo, que por aquellos años aún permanecía bajo el dominio del Imperio portugués/brasileño (1817 a 1829). Esas imprentas eran la Imprenta del Ejército Republicano, la Imprenta de San Carlos y la Imprenta de la Provincia, imprentas a las que podemos referir como las primeras uruguayas propiamente dichas, siendo la Imprenta de la Provincia la más significativa de las tres, y de la que hablaremos en estas breves líneas.

Antecedentes. Las primeras imprentas que funcionaron en nuestro territorio.

1807 – Real Imprenta de la Estrella del Sur, imprenta inglesa para publicar el periódico bilingüe “The Southern Star” / “La Estrella del Sur”:

La Estrella del Sur

1810 – Imprenta de la Ciudad de Montevideo, que funcionaba en el Cabildo y cuyas publicaciones más importantes fueron la “Gazeta de Montevideo” (1810 a 1814) y “El Sol de las Provincias Unidas” (1814).

Gazeta de Montevideo
El Sol de las Provincias Unidas

1815 – Segunda Imprenta de la Ciudad de Montevideo (es la anterior que luego de ser saqueada por Alvear y llevada a Buenos Aires, regresa a Montevideo) y publica el “Periódico Oriental” (1816).
1818 – Imprenta Federal, publicando ese mismo año “El Hurón” y “Gazeta de un Pueblo del Río de la Plata a las Provincias de Sud América”.
1821 – Imprenta de Pérez, cuyas publicaciones más importantes fuerton “El Pacífico Oriental de Montevideo” (1821-1822) y “O Espositor Cis-Platino ou Escolhio da Veracidade” (1822).

El Pacífico Oriental

1822 – Imprenta de Torres, publicando “El Patriota” (1822), “Correio Extraordinario do Rio de Janeiro” (1822), “El Pampero” (1822 y 1823), “La Aurora” (1822 y 1823), “Serenas Tardes do Molhe” (1823), “Semanario Político” (1823), “El Aguacero” (1823), “El Ciudadano” (1823), “El Febo Argentino” (1823) y “Lo Que Alguno No Quisiera o El Trueno” (1823).

El Patriota
El Pampero
La Aurora
Serenas Tardes
Semanario Político
El Aguacero
El Ciudadano

1823 – Imprenta de Ayllones y Compañía, publicando “Doña María Retazos” (1823), “Los Amigos del Pueblo” (1823), “La Verdad Desnuda” (1823), “Lo Que Quiera Cada Cual” (1823), “El Duende de Antaño” (1823) y “El Publicista Mercantil de Montevideo” (1824).
1824 – Typographia do Estado, publicando ese año “Gazeta de Montevideo”.
1826 – Thipographia Continental, publicando ese año “O Compilador Brazileiro”.
1826 – Typographia do Governo, publicando el “Semanario Mercantil de Montevideo” (1826 a 1829).

La Imprenta de la Provincia

Por iniciativas del general Juan A. Lavalleja, en mayo de 1826 y aprovechando la ida a Buenos Aires del oficial de la Imprenta del Ejército, José de la Puente, le encarga la compra de una imprenta. Un mes después era transportada en una lancha hasta el arroyo Las Vacas y de ahí en dos carretas hasta Canelones en donde será instalada.

Era una importante imprenta para la época, como podemos comprobar por el inventario publicado en el Archivo General de la Nación, caja 565, y documentado por Pivel Devoto (1), en donde José de la Puente y José Catalá describen detalladamente, el 3 de octubre de 1826, todos los útiles con que contaba la imprenta:

Útiles venidos de Buenos Aires:
1 Prensa inglesa de medio uso.
1 tirante que la comprime para evitar el movimiento.
14 arrobas dos libras de letras de pica.
1 Sol y un escudo para adornos.
6 buquecitos (pesados con el tipo).
1 barrilito de madera.
140 varas de interlineas de madera.
9 varas de interlineas de plomo.
12 varas de rayas dobles de madera.
26 varas de hojalata.
200 cuchillas de madera para justificar la prensa.
200 cuñas de madera para justificar la prensa.
150 varas de reglas de madera para la prensa.
1 par de balas.
2 frasquetas.
1 mesa para la corrección.
6 ramas de hierro.
1 maceta, un atacador y un aplanador.
6 galeras.
2 tablas para mojar papel.
2 serruchos.
1 madeja de hilo carreto.
1 martillo.
2 componedores.
1 lima.
2 mesas que se han hecho del cajón en que vino la prensa.
4 cajoncitos.
4 cajas de composición.

Útiles hechos en Canelones:
1 pequeño mostrador.
1 puerta con cerradura y herraje.
2 tornillos y cuatro juntillas de prensa.
1 mesa con cajón y cerradura.
2 componedores.
4 juntillas de acero.
1 cajón para lavar las formas.
2 barriles y dos tinas.
2 tablas para mojar papel.
2 cajas sin composición.
3 burros.
1 docena de candeleros de madera.
3 candeleros de hojalata.
1 araña de madera con su cordel.
1 par de tijeras.
2 cuchillos.
1 biombo.
1 fanega de cal y otra de ceniza de gullo.
6 libras de cana.
1 olla para engrudo.
1 cuchara para sacar tinta.
1 tintero y un batidor de tinta de imprenta.
1 escobilla.
1 jarro de hojalata.
1 aplanador y una tabla para la muestra.

Útiles de imprenta recibidos del Gobierno:
2 cajas grandes y una chica.
5 galeras.
11 arrobas 14 libros typo.

La imprenta trabajó casi en forma permanente desde setiembre de 1826 hasta 1829. El primer periódico importante fue publicado a partir del 14 de noviembre de 1826, se trataba de “La Gaceta de la Provincia Oriental”, “…nuestro primer periódico; el que escribieron y auspiciaron orientales, cuando éramos ya no sólo artífices, sino dueños de nuestros propios destinos, y en la verdad o el error, señalamos nuestro rumbo, fijamos nuestra trayectoria”. (2)

Gaceta Provincia Oriental

Recordemos el editorial del primer número: “El deseo tan generalmente pronunciado en los habitantes de esta provincia por obtener un papel periódico, que al menos tenga por objeto instruirles de los acontecimientos y hechos notables, que pasan en la escena importante, de que es teatro en la actualidad nuestro territorio, disputado entre el tirano del Brasil y las armas libertadoras de la República, como también de lo que ocurra dentro y fuera del continente, exhibiendo a la vez los decretos y resoluciones administrativas de las autoridades, cuya importancia demande el conocimiento público, ha sido bastante a determinar el establecimiento de la Gaceta, contando con el favor que se promete quieran dispensarle aquellos hombres, que tienen ilustración y amor al país contribuyendo a llenar sus líneas con el producto, de las noticias y principios que estén a su alcance, pues este es uno de los deberes mas sagrados de cuantos aspiran con justicia al honroso renombre de patriotas libres..”

En las primeras líneas también podemos leer: “Este periódico se publicará semanalmente los martes en la Imprenta de la Provincia. Su precio el de un real por pliego, tanto a los señores suscriptores, como a los demás. Se reciben suscripciones, en Canelones, por el encargado de la imprenta; en Maldonado por D. Juan Formoso y en Buenos-aires por D. Francisco Puente en la Recoba frente al Cabildo, tienda num. 13; en la inteligencia que serán remitidos con toda puntualidad. Se admiten avisos, a precios cómodos, debiendo entregarlos a las 4 de la tarde del día anterior al de su publicación.”

De “La Gaceta de la Provincia Oriental” se imprimieron 16 ejemplares hasta el 23 de febrero de 1827, con la característica que en los primeros once el nombre del periódico aparecía solo, mientras que en los últimos cinco aparecía acompañado del escudo nombrado en el inventario, que era el escudo nacional argentino.

Gaceta Provincia Oriental

De acuerdo a la reproducción facsimilar realizada en 1943 (2) podemos apreciar que en esos números, además de las tipografías, no aparecen ni el sol, ni los buquecitos inventariados, en cambio si son usadas diferentes varas, el escudo ya mencionado, y ocasionalmente una pequeña viñeta de una manito que aparece solamente en el último número, publicado el viernes 23 de febrero de 1827:

Gaceta Provincia Oriental

A principios de 1827 la imprenta fue trasladada a Florida por un breve período de tiempo, volviendo en febrero de nuevo a Canelones. De esa fecha hasta octubre del mismo año se imprimieron los primeros ocho números del “Eco Oriental” y los trece números de “Miscelánea Oriental”, en donde reaparecen las viñetas de las manitos, señalando el número del ejemplar.

El Eco Oriental
Miscelánea Oriental

A partir de octubre el gobierno se instala en Durazno y hacia allí va la imprenta para publicar “El Guarda de sus Derechos”, semanario que sacó once ejemplares, desde diciembre de 1827 hasta febrero de 1828, y su continuación, la publicación “El Redactor Oficioso”, que salió a partir de febrero de 1828.

El Redactor Oficioso

Luego de un breve pasaje por San José, la imprenta vuelve a Canelones a fines de 1828. Terminada la guerra con el Brasil, la Imprenta de la Provincia se convierte en la Imprenta del Estado, imprimiendo los primeros cinco números de “El Constitucional” a partir del 4 de febrero de 1829. Se imprimía en medio pliego y debajo de su nombre aparecía un sol, seguramente aquel que figuraba en el inventario de 1826.

El Constitucional

El 12 de febrero la imprenta estaba de nuevo sobre dos carretas, esta vez para llevarla a la Aguada, en donde reapareció “El Constitucional” el 10 de marzo con este editorial: “Tal ha sido la razón de tantos días de silencio. Es verdad que hay en esta plaza otras imprentas en mejor estado de servicio; pero preferimos continuar con la que empezamos, por consecuencia. Entre tanto, anunciamos que se hacen diligencias para aumentar el tipo y número de operarios, aunque uno y otro es preciso que vengan de afuera. También este ramo entra en el catálogo de las creaciones que hay que hacer, y sobre tener por este motivo, un justo título a la indulgencia los defectos tipográficos que puedan notarse, servirán algún día para que podamos decir ¡LO QUE FUIMOS!” (3)

De esa época podemos ver el siguiente aviso, en donde aparecen las ya mencionadas viñetas de buquecitos:

El Constitucional

Poco tiempo después y con el definitivo asentamiento del gobierno en Montevideo, la Imprenta del Estado fue rearmada en una pieza del Cabildo, en donde se empezó a publicar el 18 de mayo de 1829 “El Universal”, periódico de larga trayectoria.

El Universal

Ya en 1830 y con la incorporación de nuevos tipos y viñetas, la imprenta pasó a llamarse Imprenta del Universal continuando con la publicación de “El Universal” hasta 1838, además de otras publicaciones como, por ejemplo, “El Arriero Argentino” (1830), “El Relámpago” (1831) y “El Patriota” (1831 y 1832).

El Patriota

Con la incorporación de las nuevas viñetas las publicaciones se empiezan a enriquecer visualmente, como podemos apreciar en la siguiente página de El Universal, y en la reproducción de las viñetas mencionadas:

El Universal
viñetas
“Viñetas alegóricas de origen norteamericano fundidas en cobre y esteronikel utilizadas por los periódicos de 1830 en adelante para ilustrar avisos, llegadas de barcos, itinerarios de diligencias, venta de esclavos, artículos comerciales, como: tiendas, zapaterías, almacenes, remates, dentistas, etc.” (4)

Referencias:
(1) Pivel Devoto, Juan (1930). Historia y bibliografía de la “Imprenta de la Provincia” (1826 – 1828) y de la “Imprenta de San Carlos” (1825 – 1827). Montevideo, Uruguay: Imprenta “El Siglo Ilustrado”.
(2) González, Ariosto. Lucuix, Simón. Scarone, Arturo (1943). Gaceta de la Provincia Oriental. Canelones, 1826-27. Montevideo, Uruguay: Casa A. Barreiro y Ramos S. A.
(3) De María, Isidro (1887). La Imprenta 1807 – 1838. En: Montevideo Antiguo: tradiciones y recuerdos, t. 2, p. 60-78.
(4) Duarte, Jacinto A. (1952). Dos siglos de publicidad en la historia del Uruguay. Talleres Gráficos Sur S.A., p. 304.

Bibliografía:

- Praderio, Antonio (1962). Índice Cronológico de la Prensa Periódica del Uruguay, 1807 – 1852. (Instituto de Investigaciones Históricas, Manuales auxiliares para la investigación histórica, Número III). Montevideo, Uruguay: Universidad de la República Oriental del Uruguay, Facultad de Humanidades y Ciencias.
- Fernández y Medina, Benjamín (1900). La imprenta y la prensa en el Uruguay, desde 1807 a 1900. Montevideo, Uruguay: Imprenta de Dornaleche y Reyes.
- Pivel Devoto, Juan (1930). Historia y bibliografía de la “Imprenta de la Provincia” (1826 – 1828) y de la “Imprenta de San Carlos” (1825 – 1827). Montevideo, Uruguay: Imprenta “El Siglo Ilustrado”.
- González, Ariosto. Lucuix, Simón. Scarone, Arturo (1943). Gaceta de la Provincia Oriental. Canelones, 1826-27. Montevideo, Uruguay: Casa A. Barreiro y Ramos S. A.
- De María, Isidro (1887). La Imprenta 1807 – 1838. En: Montevideo Antiguo: tradiciones y recuerdos, t. 2, p. 60-78.
- Duarte, Jacinto A. (1952). Dos siglos de publicidad en la historia del Uruguay. Talleres Gráficos Sur S.A.
- Sociedad Tipográfica de Montevideo. Historia de la tipografía uruguaya.

cubierta de disco
diseño: Dietmar Winkler

Dos blogs, del mismo autor, con muy buenas recopilaciones de cubiertas de discos de pasta de los años sesenta y principios de los setenta. Project 33 que se basa en cubiertas diseñadas con formas geométricas y/o tipografías, y Groove Is In The Art en donde mandan las ilustraciones.

cubierta de disco
ilustración: Sandy Hoffman

visto en grain edit

Complementamos y mejoramos la nota anterior (pues las imágenes del libro eran de muy mala calidad) con reproducciones de más afiches de ese periódo de tiempo de nuestra historia gráfica:

afiche
“La Bella Otero” en el Teatro Solís, primeros años del siglo XX
afiche
1908
afiche
1909
afiche
1910
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1915
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1916
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1918
afiche
1922/23 – diseño: Metlicovitz
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1923 – diseño: Metlicovitz
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1925
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1929
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1930 – diseño: Guillermo Laborde
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1930 – diseño: Bryan de Grineau
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1930 – diseño: Bryan de Grineau
afiche
1930 – diseño: Bryan de Grineau
afiche
1938
afiche
1942
afiche
diseño: G. Bazzoni
afiche
afiche
afiche
década del 50
afiche
1956

Es bastante difícil encontrar información sobre la historia del diseño gráfico uruguayo, por lo que me pareció interesante publicar el siguiente texto escrito por Jacinto A. Duarte(*) en 1952, y que más allá de cierta “inocencia” propia de la época, es una buena fuente para ir recuperando del olvido nuestro pasado gráfico.

EL CARTEL ANUNCIADOR

El cartel anunciador es viejo en nuestro medio como elemento de propaganda.

Las primeras manifestaciones publicitarias impresas fueron las fijadas en la vía pública, acompañadas, algunas veces, con redobles de tambores y voces de pregoneros.

Pero estas manifestaciones fueron superadas por la necesidad de destacarse para que se “vea” entre todas y diera el “grito en la calle”.

Hace más de medio siglo que el cartel dejó de ser un simple elemento de promoción de ventas, al intervenir los artistas, el colorido y el tecnicismo de las artes gráficas.

Los motivos buscados son infinitos y la imaginación de los artistas se remontan hasta la superación para lograr expresión publicitaria que atraiga.

El famoso afichista italiano Cappiello encontró las fórmulas que fueron las leyes del arte publicitario: “El Cartel será un ideograma que se impondrá rápidamente al espíritu del transeunte apresurado. Merced a una imagen simbólica, expresará una idea fácilmente perceptible. Su grafismo será lo suficientemente claro y atrayente para detener la mirada y quedar fijo en la memoria. Los colores estarán cuidadosamente limitados, pero con un contraste vivo para dar al objeto una intensidad que aumentará la fuerza de Sugestión”.

Y ha pasado la época de la reproducción de una marca de fábrica como símbolo de fuerza para entrar a la figura-símbolo del objeto que hay que vender.

Las imágenes deben quedar intactas en la mente, deben “entrar por los ojos”, no sólo es suficiente la figura atractiva de una cara bonita de mujer como punto focal, sino que hay que plasmar el motivo central, de ahí las combinaciones ingeniosas de los artistas, claro que muchas veces se han “pasado” para entrar en lo de difícil interpretación popular, en el afán de lograr destacarse. El cubismo y el surrealismo intentaron invadir el campo, pero en este aspecto del cartel anunciador no ha dado resultados prácticos por la lógica razón de su comprensión. El cartel debe ser un grito en la calle, un chistido, que haga dar vuelta la cabeza al que pasa y en ese corto lapsus de tiempo dejar impresionado en la retina y la mente su mensaje comercial. Por eso las composiciones deben tener estilo riguroso, con un grafismo seguro dentro de un poder de síntesis terminante, con una atracción que conmueva la sensibilidad del transeunte cualquiera sea su cultura estética; el cartel debe agradar a todos por igual y no a una “élite” de intelectuales.

No sabemos a ciencia cierta cuales fueron las primeras manifestaciones del cartel en nuestro país, a pesar de que las litografías existentes en el siglo pasado hicieron muchas cosas buenas, desgraciadamente no se encontraron.

afiches Ateneo
Menciones a los afiches organizado por el Dr. Figari en 1900. Vemos a los señores Morelli y Travieso que lograron primera y segunda mención, respectivamente.
caricatura Figari
Véase el afiche humorístico con la caricatura del gran pintor anunciando dicha exposición.

Solamente tenemos noticias exactas del cartel anunciador para la aparición del diario “El Siglo”, en 1863, impreso por su propia litografía, que, como motivo de atracción, tenía en partes de la impresión aplicaciones de purpurina de brillante reflejos y colores, cosa que aún, hoy, se emplea en algunos almanaques de grotesca chabacanería.

En la página 110 reproducimos una fotografía, tomada en 1870, de la puerta de la Ciudadela, donde vemos una serie de murales, entre ellos hay un cartel de un producto “Blondin”, que no hay duda se trata de un afiche litografiado a varios colores impreso en el país, posiblemente; esta es la única prueba, si así se le puede llamar que podemos ofrecer del siglo pasado.

Pero vayamos a lo conocido.

Al comenzar el siglo XX, el genial pintor Don Pedro Figari, organizó una exposición de afiches en el Ateneo, que se inauguró el 8 de julio de 1900.

afiches Ateneo
La primera exposición de afiches comerciales organizada por el Dr. Pedro Figari expuesta en el Ateneo en 1900. Arriba, los afiches premiados, abajo los autores, puede verse que el primer premio lo llevó Sáez, el segundo Blanes Viale y el tercero Gobi.

La muestra era estrictamente publicitaria, relacionada con el comercio y la industria nacional. En este torneo ganó el primer premio el artista Carlos F. Saez, de quién la Comisión de Bellas Artes realizó, en 1951, una exposición retrospectiva de sus pinturas, pero no fue exhibido ninguno de sus afiches por no conservarse; felizmente en esta obra podemos reproducir el premiado y otros, como el segundo premio que le correspondió a M. Blanes Viale; el tercero a Aphenor Gobi; y mención especial a Scarzolo Travieso y Luis Morelli.

afiche Carlos Reyles
Afiche anunciador y carátula de la famosa obra de Carlos Reyles “La Raza de Caín”, dibujados por Bosco (Alfonso Bosco, grabador y dibujante de la “Cia. Sudamericana de Billetes de Banco” de Buenos Aires.)

Esas reproducciones las encontramos en “Rojo y Blanco” de 1900. Debido al éxito de esta muestra del maestro Figari, se repitió, poco después, otra con nuevos trabajos, entre ellos uno para la carátula y “afiche anunciador” de la obra de Carlos Reyes, “La Raza de Caín”.

No queremos, ni nos sentimos capaces para analizar la evolución artística de estos carteles, porque el lector lo comprobará, este es el espíritu de esta obra.

En 1911, cuando Don Esteban Elena, gerente de la compañía de tranvías “La Transatlántica”, quiso dar impulso a nuestro primer balneario capitalino, de Capurro, donde todavía quedan vestigios de lo que fue centro de lo más elegante de la sociedad montevideana, organizó un concurso de afiches.

El Parque Capurro se inauguró el 1º de enero de 1911 y la muestra se celebró el 1º de octubre de 1910, ganando el primer premio Santiago Rico, Domingo Bazurro el segundo y Félix Battaglini el tercero.

Ya en sus textos se hablaba de “grandes festivales”, como motivo central. Como dato histórico consignamos que el nombre de Playa Capurro se debe al ingeniero Juan Alberto Capurro, nacido en 1838 y graduado de ingeniero y arquitecto en Turín, que, conjuntamente con su hermano Federico, planearon el primer balneario uruguayo y que aún, abandonado, lleva su nombre.

En 1911 el Círculo de Bellas Artes realizó una exposición de afiches; la revista “La Semana” reproducía un afiche diciendo: “el primer premio fue ganado por dos amateurs J. L. Zorrilla de San Martín y M. Fernández Saldaña”; una modalidad casi desconocida en el erudito historiador, no así en la del reputado escultor que es un extraordinario pintor y dibujante.

El afiche, en nuestro país, fue perfeccionado a medida que las necesidades, por la expansión del comercio e industria lo exigieron.

En éstos últimos treinta años su evolución ha sido notable, casi fantástica, artistas de meritorios valores han participado con éxitos extraordinarios. La industria gráfica se ha superado en su tecnicismo logrando impresiones de la altura de las mejores extranjeras por el procedimiento hueco offset y tipográfico.

afiches Capurro
Concurso de afiches para la inauguración del “Parque Balneario Capurro”, realizado por “La Transatlántica”, en 1910. Arriba los afiches premiados, abajo los autores.

Exposiciones de muestras se realizan todos los años, estimulando la labor de los trabajadores del cartel, demostrando con ellos el progreso alcanzado por el comercio e industria con la colaboración de la publicidad.

Campañas de productos comerciales lanzados al mercado, de recordación, de instrucción para la lucha contra las enfermedades y plagas que ilustran, difunden en beneficio colectivo como las relacionadas con las actividades del fomento del turismo fuera de fronteras demostrando, sintéticamente, las bellezas de las plazas y lugares pintorescos del país.

Algunos de los afiches, porque es materialmente imposible reproducir y enumerar toda la producción, ilustran al respecto en su evolución histórica.

afiche en carretera
Propaganda para carreteras. Poster-panel de grandes dimensiones litografiados en varios paños.
afiche en carretera
Propaganda para carreteras. Poster-panel pintado de grandes dimensiones.
afiche comercial
Afiche de propaganda comercial.
afiche conmemorativo
Afiche conmemorativo.
afiche BSE
El poder de la persuasión del afiche es terminante, he aquí una demostración. La Sección Propaganda del Banco de Seguros del Estado bajo la dirección técnica de Atilio Crotti ha encarado la “Propaganda de Seguridad” de una manera científica y objetiva a base de folletos y afiches, con observaciones justas a la tarea que desempeñan los obreros; es una publicidad educativa y de positivos beneficios para la economía y la producción.
afiche BSE
Afiche, de una serie, que obtuvo el primer premio en el concurso realizado por la oficina de propaganda del Banco de Seguros del Estado, para la Compañía de Seguridad Industrial, es una moderna y agil concepción , cuyo autor es el dibujante Raúl Martínez.

Para la Segunda Exposición Nacional de Artes Gráficas realizada en el Subte Municipal el 18 de julio de 1949, se realizó un concurso de afiches con cartel anunciador de esa exposición. Reproducimos a los que merecieron distinción.

afiche concurso Artes Gráficas
Mención Especial
afiche concurso Artes Gráficas
Mención. Autores: Ruddi y Grams.
afiche concurso Artes Gráficas
2º Premio.
afiche en tranvía
El pequeño cartel anunciador encuentra un medio de difusión callejera práctico; aquí vemos un tranvía llevando un cartel de la Lucha Antituberculosa
afiche de salud
Afiche a cuatro colores creado por el dibujante Medina e impreso en Offset por Talleres Gráficos Sur S.A., para la lucha Antituberculosa de Montevideo, Direc. Publicitaria: Martoy.
afiche industria
Afiche que obtuvo el primer premio para conmemorar el “Día de la Industria”, realizado en 1945, el autor es Raúl Martínez
afiche industria
Algunos de los afiches presentados al concurso realizado por la Unión Industrial Uruguaya.

(*) Duarte, Jacinto A. (1952) “Dos siglos de publicidad en la historia del Uruguay”. Páginas 223-234. Talleres Gráficos Sur S.A.

Algunas curiosidades del Montevideo de principios del siglo XX y como se las ingeniaban para promocionar espectáculos públicos, como por ejemplo al Teatro Politeama:

promoción Teatro Politeama

O como vemos en la siguiente imagen, una ambientación con muñecos representando al Tío Sam y al Kaiser Guillermo II de Alemania dentro de una jaula, para promocionar la exhibición de la película “El Espía” (película norteamericana de 1917 protagonizada por Dustin Farnum y Winifred Kingston), el 30 de noviembre de 1919 en el viejo Teatro Urquiza (lo que fuera luego el viejo edificio del SODRE):

promoción El Espía

Y en la última imagen, tomada también en la Plaza Cagancha, otra acción realizada unos años después para promocinar la exhibición de “El Fantasma Gris” (serial norteamericana de 1917 protagonizada por Harry Carter) en el Cine Oro que estaba situado en la Av. 18 de Julio 924 y que funcionó de 1916 a 1935:

promoción El Fantasma Gris
libros antiguos

Impresionante recopilación de ilustraciones y tipografías de libros antiguos (5671 imágenes!!!) la realizada por el australiano “peacay” (Paul Kerrigan) y que podemos ver en Flickr o visitando su blog, BibliOdyssey.

Vintage Records

Excelente recopilación de viejas cubiertas de discos, mayoritariamente de jazz. Si bien el sitio está en japonés y su diseño deja mucho que desear, la gran cantidad de reproducciones de cubiertas da para tener un muy buen acercamiento a toda una época.

visto en anna-lisa

publicidad de Apple

Muy buena recopilación de las publicidades de Apple desde 1976 hasta el presente es la que hacen en webdesigner depot, a partir de las galerías del sitio macmothership.

visto en Visual Feed

discos uruguayos

En un post anterior hacíamos una recopilación de discos de música uruguaya (1965/1975) girando en torno a los inicios del rock nacional. En esta nueva recopilación, abarcamos el mismo período, pero sobre otros géneros musicales, que podrían englobarse en la amplia (y quizás ambigua) definición de “canto popular”. Desde aquí pueden ver las cubiertas ordenadas por año, o también se pueden ver desde el album de flickr.

Varias de estas cubiertas (al igual que varias de las anteriores) desde el punto de vista gráfico sólo tienen valor por su carácter documental y no por su calidad visual, de todas formas cumplen con el objetivo de mostrar de la forma más amplia posible lo que se producía en esa época. También existen de las otras, las que mantienen un rigor visual, y detrás de esas no es casualidad encontrar nombres de diseñadores como Carlos Palleiro y Ayax Barnes.

Portadas de libros uruguayos

Ampliamos la colección de portadas de libros uruguayos de las décadas de los sesenta y los setenta, llevando la galería de flickr de 12 a 67 cubiertas, que habíamos mencionado en este post anterior.

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